-0.2 C
Ushuaia
miércoles, mayo 22, 2024
InicioEconomiaEl FMI empeora su pronóstico sobre Argentina: la economía no crecerá este...

El FMI empeora su pronóstico sobre Argentina: la economía no crecerá este año y la inflación se mantendrá en niveles “muy elevados”

El Fondo estima un alza de apenas 0,2% del PBI para 2023. En enero, vaticinaba un 2%.

El Fondo Monetario Internacional rebajó este martes las perspectivas económicas de Argentina para este año y proyectó que tendrá un crecimiento casi nulo, de apenas un 0,2% en 2023, un período signado por la sequía, la incertidumbre electoral y un complicado cumplimiento del programa con el organismo. La inflación, vaticinan, se mantendrá en niveles “muy elevados”.

El Fondo dio a conocer el informe de Perspectivas Económicas Globales (conocido como WEO, por sus siglas en inglés), en el marco de la Asamblea de Primavera que realiza junto con el Banco Mundial todos los años en abril en Washington y a donde acuden los ministros de Economía y jefes de Bancos Centrales del mundo.

El ministro Sergio Massa llegará el jueves a la capital estadounidense para mantener diversas reuniones con representantes del Fondo en el marco de la asamblea, pero también bilaterales y encuentros con funcionarios estadounidenses.

Pocos meses atrás, en una actualización del 30 de enero, el Fondo había previsto que el país crecería un 2% este año y así lo señaló en el último staff report que analizó el programa. Pero el impacto de la sequía, una inflación descontrolada y la restricción en el acceso al dólar complicaron el panorama y ahora pronostican un crecimiento casi nulo en 2023 y recién un repunte al 2% en 2024.

pronosticos-fmi

El informe está en línea con el presentado días atrás por el Banco Mundial, que vaticinó un 0% de crecimiento para Argentina este año.

La inflación que el FMI prevé de promedio para 2023 es de 98,6%, menos de lo que calculan los consultores privados, que estiman que podría superar el 120%. Medida punto a punto, a fin de año, proyectan que será del 88%.

El Fondo prevé que la inflación baje para el 2024 a un promedio de 60,1%. Pero, dada la compleja situación argentina, los números cambian a una velocidad alarmante. De hecho, el ministro Massa recibirá en Washington el número de la inflación de marzo, que está previsto que se difunda el viernes y que se estima que rondará un 7%.

El informe de Perspectivas Globales fue presentado por el economista jefe del Fondo, Pierre-Olivier Gourinchas, que luego dio una conferencia de prensa. 

“La razón por la cual tenemos esa revisión a la baja tan grande, el producto para 2023 es muy bajo, es la sequía masiva que tiene en enorme impacto en la economía”, dijo Gourinchas ante una pregunta sobre los números de Argentina.

“Estamos revisando la tasa de crecimiento para 2023 a la baja, pero en 2024 se espera que sea un 2%, que es mas o menos un promedio”.

Otra funcionaria del Fondo, Petya Koeva Brooks, agregó que
“la inflación terminó el año pasado en 94,8%, es un número muy grande. Y también vimos un repunte en enero, aunque parte de eso se debió a los precios de los alimentos. Las presiones inflacionarias subyacentes siguen ahí, y parte de eso se debe a las expectativas de inflación desancladas”, dijo 

“Entonces, la forma en que caracterizaría nuestras proyecciones es que esperamos que la inflación se mantenga alta, en niveles muy elevados”, agregó.

Clarin preguntó cuáles serían las medidas que el Gobierno debería tomar para promover el crecimiento y frenar la inflación. “Aquí es donde entra la importancia de las políticas macroeconómicas, la política de restricción monetaria y las políticas fiscales que están en línea con lo que está en el programa respaldado por el Fondo”, dijo la funcionaria.

En el rubro “desempleo”, el Fondo pronostica que subirá de 7% en 2022 a 7,6% en 2023.

Qué pasará en el mundo

El informe de Perspectivas Globales fue presentado por el economista jefe del Fondo, Pierre-Olivier Gourinchas, que se refirió al crecimiento global que comienza a recuperarse del impacto de la guerra en Ucrania, las interrupciones de las cadenas de suministro y la inflación, aunque los riesgos aún persisten.

Dijo que también el endurecimiento masivo y sincronizado de la política monetaria por parte de la mayoría de los bancos centrales “debería comenzar a dar frutos, con la inflación volviendo a los objetivos”.

En este marco, el organismo internacional pronosticó que el crecimiento global “tocará fondo en 2,8% este año antes de aumentar modestamente a 3% el próximo año. La inflación mundial caerá, aunque más lentamente de lo previsto inicialmente, del 8,7% el año pasado al 7% este año y al 4,9% en 2024”.

El caso argentino

El informe presentó los números pero no desarrolla el caso argentino (seguramente se profundizará sobre el tema en la presentación de las perspectivas para América latina, el jueves), pero el Fondo sigue muy de cerca los vaivenes de la economía del país, que es el principal deudor del organismo, y está en permanente contacto con las autoridades de Economía para el seguimiento del programa.

De hecho, acaba de aprobarse la cuarta revisión, que abarca el último trimestre de 2022, por la que se liberaron US$ 5.400 millones. Pero este último capítulo incluyó una flexibilización de las metas de reservas (3.600 en marzo y 1.800 a fines de 2023) sobre todo por el fuerte impacto de la sequía.

A pesar de que el Fondo aflojó ese objetivo, advirtió que se necesitan “políticas más sólidas”.

Dijo que “la situación económica se ha vuelto más difícil desde principios de este año a la luz de la sequía cada vez más severa y los reveses políticos. Dada la magnitud del shock climático, se justifican algunos ajustes a la baja de los objetivos de acumulación de reservas, aunque ahora se necesita un paquete de políticas más sólido para salvaguardar la estabilidad y mantener el papel de anclaje del programa”.

Puso énfasis en que se necesita mantener la meta de déficit fiscal en el 1,9% del PBI –se especulaba conque el Gobierno buscaba relajarla en este año electoral–, acelerar la reducción de los subsidios energéticos para los hogares más acomodados y reducir los costos de la moratoria jubilatoria.

ARTICULOS RELACIONADOS